Conmovedor vídeo de un cordero rescatado muestra el lado oscuro de la ganadería a pequeña escala

Algunas personas se posicionan en contra del tratamiento cruel e inhumano de animales en granjas industriales. Sin embargo, un enorme porcentaje de la población vive bajo la ilusión de que existe algo llamado “ganadería humana” y que las granjas a pequeña escala proveen una solución ética. Desde que inauguramos el santuario casi todos los animales que hemos acogido han sido víctimas de la ganadería a pequeña escala, y la historia de Gunner es otro doloroso recordatorio de los problemas inherentes a todas las formas de agricultura animal.

Esta semana tenemos un mensaje urgente sobre un cordero de 4 meses que fue gravemente abusado y no podía andar. No sabíamos mucho más cuando corrimos a su rescate y nuestros corazones se rompieron al ver por primera vez a este pobre bebé.

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Sufriendo una neumonía severa, cubierto en costras sangrantes y con las patas traseras completamente lisiadas, trató de arrastrarse desesperadamente con sus patas colgando antes de derrumbarse de agotamiento.

El granjero quería dejarlo morir y se rio de la niña que preguntó si podía llevárselo para intentar salvar su vida, diciendo que el tratamiento médico le costaría más que el valor del cordero.

Su hermano ya había muerto tan sólo unos días antes y el granjero estaba esperando a que él también muriese.

La chica se lo llevó y, a pesar de todos los problemas, él todavía mostraba fuerza de voluntad para vivir. Por la tarde, cuando lo trajimos al santuario, lo abrazamos y le dijimos cuánto lo queríamos y que nunca lo dejaríamos tirado. Su pecho diminuto temblaba por la neumonía y cuando nos miró con sus preciosos ojos marrones creímos que realmente había una posibilidad de salvarle.

Tras darle su medicación lo nombramos Gunner y lo acomodamos en una cama caliente de heno para que pasara la noche. Cuando fuimos a darle más medicación, sólo una hora después, había fallecido.

Sabíamos que estaba muy enfermo pero en las pocas horas que pasó con nosotros en el santuario mostró voluntad por sobrevivir. Estábamos destrozados porque su corta vida, inundada de negligencia y sufrimiento, no pudo tener el final feliz que tan desesperadamente queríamos para él.

En las pocas horas que tuvimos la suerte de compartir con Gunner le hicimos este vídeo luchando por caminar:

On Tuesday we got an urgent message about a 4 month old lamb that had been badly abused and couldn’t walk. We rushed to his rescue and our hearts broke when we first saw this poor baby. Suffering from severe pneumonia, covered in bleeding scabs and completely crippled in the back legs, he tried desperately to drag himself around with his legs dangling beneath him before finally collapsing in exhaustion.The farmer had left him to die, laughing at the girl who asked if she could take him to try and save his life, saying that medical treatment would cost her more than he was worth. His brother had already died just days before, and now the farmer was just waiting for him to die too.The girl took him anyway and despite all his problems he still showed a strong will to live. When we got him back here to the sanctuary in the afternoon we cuddled him, and told him how much we loved him and how we would never give up on him. His tiny chest rattled from the pneumonia, and he looked up at us with his beautiful brown eyes we truly believed their was a chance we could save him.After administering his medication we named him Gunner and we nestled him in a warm bed of hay for the night. When we went to check on him just one hour later to give more medicine he had passed away.This is the reality of animal agriculture. Animals like Gunner are nothing more than a product. Their lives are only valued by monetary worth. Gunner’s life was priceless. He was a precious, unrepeatable being that didn’t deserve to be subjected to the unforgivable cruelty that he was forced to endure. Gunner’s story is not unique to this one farm. Billions of animals are being treated in these disgusting ways every minute of every day, all around the world, because people want to consume meat, milk, dairy and eggs. If you don’t support violence, slavery and exploitation, and if you believe that animals like Gunner deserve to live free from fear and suffering then there is only one answer #govegan

Posted by Mino Valley Farm Sanctuary on Thursday, April 30, 2015

Al publicarlo en Facebook el vídeo se hizo viral, siendo visto por más de 60.000 personas en 48 horas e incitando un montón de comentarios en el proceso.

Presenciar el sufrimiento y el dolor del pobre Gunner nos rompió el corazón, pero queríamos compartir su vida con el mundo para que su trágica historia pudiera ayudar a educar a otros sobre los horrores de la industria ganadera.

El vídeo realmente conmovió a la gente y fue la chispa de una tonelada de comentarios, algunos simpatizantes con su lucha, otros de enfado con el granjero y todos los demás saltando en defensa de los granjeros. Estos comentarios fueron un duro recordatorio de aquello a lo que nos enfrentamos en la lucha contra la explotación animal. No solo es la propia industria de la agricultura animal sino la actitud de una sociedad que intenta esconderse de la verdad y poner excusas para abusar de los animales de todas las formas legales.

A pesar de lo que la industria trata de hacernos creer, la realidad de la agricultura animal es despiadada e intransigente. Animales como Gunner no son nada más que un producto. Sus vidas solo tienen un valor monetario.

La vida de Gunner no tenía precio. Él era un ser precioso y único que no merecía ser sometido a la imperdonable crueldad que fue forzado a soportar.

  Gunner Lamb

La historia de Gunner no es única de esta granja. Hay miles de millones de animales siendo tratados de esta forma asquerosa cada minuto de cada día, alrededor de todo el mundo, solo porque la gente quiere consumir carne, leche, lácteos y huevos.

El vídeo de Gunner conmovió a la gente de Facebook porque dejaba entrever la lucha y el sufrimiento invisibilizado que los animales de granja tienen que soportar, recordándonos a todos la horrorosa naturaleza real de la industria. Gunner fue una cara del sufrimiento y dolor por el que millones de animales tienen que pasar, encerrado tras puertas cerradas, fuera de vista, fuera de las mentes, incapaces de afectar a la conciencia de aquellos que consumen sus “productos”.

La áspera realidad de la industria ganadera

Cuando el vídeo de Gunner se compartió en Facebook causó una fuerte reacción con mucha gente expresando su malestar, enfado y decepción, la mayoría contra granjero que tenía la culpa de su sufrimiento prolongado y, finalmente, su muerte.

Mientras que para nosotros es fácil dirigir la rabia a aquellos individuos que son directamente responsables de la explotación y el abuso, es esencial que hagamos la conexión entre lo que le ha pasado a Gunner y lo que está pasando a todos y cada uno de los animales criados en la industria ganadera. Debemos darnos cuenta de que, en el fondo, es la demanda del consumidor de productos animales la responsable.

Cuando encaramos la decepcionante e incómoda verdad de la explotación animales solemos echar la culpa a aquellos directamente involucrados, pero es importante hacer la conexión entre los casos de crueldad individuales y la ley, las prácticas y las actitudes que permiten que pasen cosas así.

La sociedad debe avanzar más allá de censuras y excusas hacia un entendimiento más profundo de lo incorrecto de la explotación animal, así como comprender por qué bajo el paradigma actual nunca seremos capaces de impedir abusos como el de Gunner. Esto es lo que debemos entender:

Nada de lo que hizo el granjero es ilegal

Mucha gente preguntó si íbamos a emprender acciones contra el granjero por la forma negligente en que trató a Gunner, ya que lo dejó luchando por arrastrarse con sus patas delanteras, sin tratamiento para su infección dermatológica y abandonándolo a morir de neumonía.

La triste verdad del asunto es que los animales de granja apenas tienen protección legal que los ampare de este tipo de tratamiento negligente. En el caso de Gunner el granjero no hizo nada ilegal, por lo que no se pueden tomar acciones legales contra él a pesar de que algunas personas de la sociedad lo vean como un caso claro de negligencia y abuso. Si Gunner fuera un perro esta hubiera sido una historia diferente.

No hay diferencia entre las granjas industriales y las de pequeña escala

Una de las cosas más impactantes resultantes del vídeo Gunner fue la cantidad de gente ansiosa que saltaba en defensa de las granjas de pequeña escala.

Un muro de defensa se levantó en cuanto vieron a otras personas enfadadas con el granjero por la forma en que trató a Gunner, alegando que la mayoría de los granjeros son compasivos y quieren a sus animales.

Aunque sea cierto que algunos granjeros jamás dejarían a ninguno de sus animales pasar por tal sufrimiento prolongado, sería un gran error pensar que historias como esta son incidentes aislados, o que la agricultura animal no es inherentemente cruel y sádica por su propia naturaleza.

Mucha gente se quedó anclada en los detalles de cuán grandes son las jaulas de los animales, qué comen o si se les permite salir al exterior o no, y están ignorando por completo que esos animales son asesinados.

No importa cómo se críe a un animal de granja o cómo sea tratado. Cada uno de los animales que nacen en el sistema de agricultura animal tiene una sentencia de muerte sobre sus cabezas, y el tipo de granja en el que nazcan solo determina el grado de sufrimiento y abuso que tendrán que sufrir antes de ser enviados al matadero.

Gunner solo estaba vivo porque alguien quería comérselo

Gunner era un alma bonita, inteligente y gentil que merecía vivir una vida libre de explotación pero, desafortunadamente, su vida estaba definida por el hecho de que había sido traído al mundo con un único propósito: ser asesinado y comido siendo un bebé.

Esto significa que aunque nos guste culpar al granjero por su trato con el animal, él ya era la víctima de la sociedad carnívora en la que vivimos, ya que el mejor resultado posible para su vida era la muerte a los seis meses de edad.

No se trata de que no se le debiera haber proporcionado mejor cuidad y tratamiento, sino de resaltar el verdadero problema que tenemos delante. Incluso si a Gunner se le hubiera tratado el problema de su pata y su neumonía, incluso si hubiera sido libre de recorrer el campo con los otros corderos, en tan solo unos meses habría sido sacrificado porque alguien quería comerse su cuerpo.

No te puedes esconder de la verdad

Algunas personas dijeron que el vídeo era demasiado gráfico para ser compartido por las redes sociales y que, de primeras, no se debería haber publicado. Esto ocurre porque, como sociedad, nos hemos vuelto hipersensibles a ver la realidad de lo que pasa en el mundo.

Es comprensible que algunas personas encuentren muy angustioso ver vídeos sangrientos de mutilaciones y sacrificios de animales, pero no podemos hablar de censurar un vídeo de un cordero que lucha por caminar, ya que solo muestra aquello de lo que estamos en contra en la lucha por crear un mundo mejor.

Si no compartimos la verdad la gente no verá la verdad, y si la gente no ve la verdad no pueden cambiarla.

¿Cómo podemos evolucionar como sociedad si la gente ignora intencionadamente las cosas malas que pasan en el mundo? Esta fue la realidad de Gunner para todos y cada uno de los días de su vida, y hay gente que no querría experimentarla ni por unos pocos segundos.

Le debemos a los animales ver estos vídeos, conocer su realidad y actuar honestamente acorde a los sentimientos y emociones que nos evoca. Si cuando ves un vídeo de un animal sufriendo estás molesto, enfadado y profundamente conmovido por ello, es un signo de que lo que estás presenciando está mal. No actuar de acuerdo a ello es negar la verdad de su existencia.

Hay una forma mejor…

Si no apoyas la violencia, la esclavitud y la explotación, si crees que los animales como Gunner merecen vivir libres del miedo y el sufrimiento, la única respuesta es rechazarlo abiertamente.

El veganismo es una postura ética que promueve el amor y el respeto hacia todos los animales, sin importar la especie. No hay forma humana de explotar y asesinar animales, ya es hora de dejar de buscar una forma correcta de hacer algo incorrecto. La única forma de evitar que historias como la de Gunner sigan siendo una realidad es dejar de explotar a los animales.

Traducido por Darío González

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