Flor

Flor y Rubia

Soy Flor y esta es mi amiga Rubia y ahora tenemos la oportunidad de vivir sin miedo ni peligro gracias a la ayuda de gente de todas partes de España.

Pasamos cinco años encerradas y el dueño nos obligaba a parir dos veces al año para vender nuestros bebés. No hay nada peor que perder a un hijo, y nosotras tuvimos que pasar por ello una y otra vez. Habíamos perdido la esperanza de tener una segunda oportunidad, pensábamos que nunca podríamos salir de ese espantoso lugar.

Un día, unos perros entraron en nuestra casa y nos atacaron. A Rubia le hirieron daño en una pata y no pudo volver a caminar bien durante mucho tiempo. Yo conseguí escapar, pero me capturaron y me volvieron a encerrar en la casa, desde donde podía oír cada día los aterradores sonidos de los perros. Poco después, nos volvieron a atacar, pero una persona que pasaba por allí escuchó nuestros gritos y nos rescató.

Ahora vivimos en Mino Valley Farm Sanctuary, un lugar seguro y tranquilo, y podemos dormir en paz por la noche con nuestros nuevos amigos. Cuando llegamos, estábamos muy nerviosas y angustiadas, no sabíamos qué nos iba a pasar, pero enseguida nos dimos cuenta de que no todos los humanos querían algo de nosotras. Algunos sólo quieren protegernos y dejarnos vivir por nuestras propias razones.

La mayor parte del tiempo estamos con las cabras, comiendo hierba fresca y flores. ¡No podríamos ser más felices!

Flor y Rubia  Flor y Rubia  Flor y Rubia

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